miércoles, julio 16, 2008

La muniquesa

- ¡Corre! - me dicen.
Desde que estoy en España he abierto mis horizontes y he conocido la riqueza del ser humano.
Pero también me da miedo. Porque no lo entiendo.

"Cómo corre la rubia", oigo decir tras de mi. No entiendo por qué se quedan a esperar al toro. Hay que correr y yo corro. Una amiga mía me dijo que en dos mil tres, a un amigo suyo un cuerno le pasó rozando la nuca.
Sin embargo, también saben disfrutar de una tarde mirando al mar. De la quietud y la confianza, no todos, eso sí. Pero los hay.

Mi novio dice que le gusta mi tranquilidad, que parezco un "perro pachón", no sé muy bien qué es eso. Y cuando discutimos, entre nosotros, o con otra gente, me dice que no me entero de nada. Y puede que sea verdad. Creo que no entiendo muchas cosas. Pero entiendo que es un campo ajeno a mí, y por eso le dejo hacer. Yo no sé gritar, ni cuándo hay que gritar. Ni insultar. No lo sé hacer y no lo hago.
"Me gusta tu placidez de por la mañana. Estás tomándote tu pan negro que no sabe a nada, y ahí estás con tu sonrisa... me dan ganas de besarte". Eso dice. Y me besa. La verdad que es algo que nunca me ha dicho ningún alemán. No le dan importancia a eso. Y yo, tampoco se la daba hasta ahora.

No sé si los echaré de menos cuando vuelva a mi tierra, si es que vuelvo. En cualquier caso, aunque sé que se ríen de nosotros de vez en cuando, nos valoran más de lo que ellos creen.
Y yo disfruto con ellos. Son como niños que juegan con la espuma del mar.

9 comentarios:

fettuchini dijo...

Deberías pensarte seriamente mandar este cuento a algún concurso de mini-relatos.
Estructura clásica de introducción, nudo y desenlace, bien escrito, sólido y narrativamente más que correcto, con ritmo y je ne sais pas quoi. Además, cuenta una historia interesante.

¡Oh!, y concuerdan todas las frases.

Pero por los clavos de Cristo, cámbiale el título.

Diana dijo...

Y esta frase:
En cualquier caso, aunque sé que se ríen de nosotros de vez en cuando, nos valoran más de lo que ellos creen.
No me gusta...

Todo lo demás me ha encantado :)

Un beso, te llamo.

xmariachi dijo...

fettuchini: Gracias. El título fue de lo primero que escribí. Será por eso. Por cierto, acabo de reparar en que si este relato fuera un cuadro, sería impresionista.

diana: Gracias. ¿Y qué es lo que no te gusta de esa frase? ¿Que ella sepa que se ríen, que ellos lo hagan, que ella repare en eso; o bien que crea que les valoran, etc.? La muniquesa se cosca de las movidas, co.

Diana dijo...

Jajaja! No es que no me guste la idea, o que ella se entere de eso. Es que no me gusta esa frase en el texto. "Nos valoran más de lo que ellos se creen" Puaj! Es cutrecilla, no pega, empalagosa, y no le pega nada a la muniquesa. Reflexión que sobra. De hecho lo que menos me ha gustado del relato es el último párrafo. Tenias ganas de acabarlo?

Pero bueno, es mi opinión. Tu escriu el que vulguis, faltaria més!

Petons

xmariachi dijo...

Sí, eso me gusta más.

Para mí sí que le pega porque le da un punto de eso, de que se cosca de las cosas y que las acepta. Era una arista que no me quería dejar sin cubrir, aunque quizá no sea la mejor manera, pero creo que no está mal. Es verdad que es un pensamiento un poco masculino, o al menos tal y como está expresado, pero todos sabemos que las alemanas son un poco machorras. Pero se le compensa en el final, que hace que el párrafo me guste.

Bueno, lo dicho, si salen así por algo será. Y no me hables en catalán que me pongo berraco, jaja

Besos

Diana dijo...

Jajaja! Ok todo, aunque no me parece un pensamiento masculino, sino más bien un poco paternalista, o filial. Como si los alemanes fuesen los padres y los españoles los hijos, o al revés. Te has dao cuen?

El extraño desconocido dijo...

Ella no volverá, de hecho acabarán yendo a Espanya todos sus amigos, jeje.
Buen cuento, me ha gustado!

xmariachi dijo...

diana: Pues sí, es cierto. Esto es intencionado en la segunda parte: "Y yo disfruto con ellos. Son como niños que juegan con la espuma del mar.".

extraño: Gracias maño.

fettuchini dijo...

Un niño que juega con la espuma del mar, ¿no suena así como mariquita?