jueves, mayo 29, 2008

Que pasa co

El dominio aragonés en internet debería ser el .co

Actualización:



El título está mal puesto, es "Digo pues kó!". Y eso de la k es porque es un punqui desos, los de los perros, ¿no sabes? Que lo correcto es escribir co.

Por cierto, aquí hice un widget sobre fabla aragonesa para tu blog si te interesa.

Manolo Kabezabolo, "Digo pues kó!".

Yo soy de Zaragoza
como soy maño
frase que digo
digo pues co.

No importa de qué hable,
no importa lo que diga,
frase que termino,
digo pues co.

Digo, pues co.
Que soy de Zaragoza.
Me da igual si tú no
Yo sólo digo, pues co.

sábado, mayo 24, 2008

El montón de nada

Y era un montón de nada, que se movía ágilmente.
Con cada una de sus curvas, con su gracia, esperaba a la aurora llegar.
Girando, en torno a la ventana. Como si yo no la estuviera viendo. Como un ángel sin más, sin estar todavía velado por la culpa, por el pecado.
Sus nalgas recibían la luz ora de lado, ora de frente. Y entraban en la oscuridad, también.
Sonaba un reggeaton en la radio, desde el piso de abajo. Y en el colchón todavía estaban algunas de nuestras cosas, y un cinturón, y un pañuelo con mocos. Y un condón usado, en el suelo, porque el suelo es el badil del hombre.
Y en el suelo bailaba ella, dejando en cada paso, con el calor de cada dedo, una pequeña huella que desaparecía al momento.

Bjork - All is full of love - Letra traducida

Y de propina, otro vídeo de Björk, que nunca me canso de ver. All is full of love, además esta versión de la canción que ponen en el vídeo me gusta más que la del disco, Homogenic... bueno, es muy diferente.



Chris Cunningham, el director, acerca del vídeo:
Cuando oí la canción por primera vez, escribí las palabras: "sexual", "leche", "porcelana blanca", "cirugía".
Su inmediata asociación con el sexo fue reivindicada por Björk cuando llegó a su oficina en London con un libro con imágenes del Kama Sutra chino como su guía de referencia.
Conocía esas imágenes y me gustaban, pero no me podía imaginar cómo podría mantener la sexualidad explícita y a la vez hacerlo para una gran audiencia... es una combinación de varios fetiches: robótica industrial, anatomía femenina, y luz fluorescente, en ese orden. Era perfecto, tuve que poner en juego dos cosas que me apasionaban de joven: los robots y el porno.
[1]

All is full of love

You'll be given love
You'll be taken care of
You'll be given love
You have to trust it
Maybe not from the sources
You've poured yours
Into
Maybe not
From the directions
You are
Staring at
Twist your head around
It's all around you
All is full of love
All around you
All is full of love
You just ain't receiving
All is full of love
Your phone is off the hook
All is full of love
Your doors are all shut
All is full of love

Te darán amor
te cuidarán
te darán amor
tienes que creerme.

Quizá no desde las fuentes
en las que derramaste el tuyo.
Quizá no en la dirección
en la que estás mirando.

Date la vuelta
alrededor de ti
todo está lleno de amor.

Simplemente no lo estás recibiendo.
Todo está lleno de amor.
Tu teléfono está descolgado.
Todo está lleno de amor.
Tus puertas están cerradas.
Todo está lleno de amor.

Recuerdo una vez que le preguntó Buenafuente al Punset, que en su explicación del mundo, dónde quedaba el amor. Dios le respondió que para él, no había amor más sincero que el de dos organismos microcelulares, que se acercan y se funden cuando se necesitan, y se separan cuando lo necesitan también.

A mí me encantó esta exposición. Y es que aparte de esto, todo lo demás es mentira... pero la mayor parte de los humanos necesitamos de estas mentiras porque no podríamos aceptar que esto, simplemente, fuera así.

Pero tranquilos. Ya sabéis que los de ciencias no tenemos sensibilidad para estas cosas. Namás que sabemos que de robotes y cacharricos y cajicas de metal con lucecicas.

[1] Sitio oficial de Bjork.

Björk - Pagan Poetry

Mira que hablo de música a menudo y nunca había dicho nada de la Bíor Gudmundesparraguera, Björk para los no amigos.



Me encanta la Bíor, aunque ya los últimos discos me da una pereza escucharlos que pa qué. Recuerdo que una vez durante una neumonía que cogí en Nottingham, estuve como una semana en cama prácticamente escuchando la discografía de la Bíor. No sé si me puso peor o mejor, yo por si acaso no le dije nada a mi doctor. Pero es precioso volver a conectar con la sensibilidad de este regalo del cielo, del cielo polar. A mí de mayor, si juera mujer, me gustaría ser Björk. Pero en fin, esta mujer es mucho ser humano para tratarlo en un sólo post.



Esta es una de mis canciones favoritas, Pagan Poetry. La verdad que cuanto más la escucho, me gusta más. Te fijas en más matices, más cosicas, etc. aparte de en las letras que son preciosas. Además, cómo las canta ella.

Pagan poetry

Pedalling through
The dark currents
I find
An accurate copy
A blueprint
Of the pleasure
In me
(Swirling black lilies totally ripe)
A secret code carved
(Swirling black lilies totally ripe)
A secret code carved
He offers
A handshake
Crooked
Five fingers
They form a pattern
Yet to be matched
On the surface simplicity
But the darkest pit in me
It's pagan poetry
Pagan poetry
Morsecoding signals (signals)
They pulsate (wake me up) and wake me up
(pulsate) from my hibernate
On the surface simplicity
(Swirling black lilies totally ripe)
But the darkest pit in me
It's pagan poetry
(Swirling black lilies totally ripe)
Pagan poetry
(Swirling black lilies totally ripe)
....
I love him, I love him
She loves him, she loves him
This time
I'm gonna keep me to myself
And he makes me want to hurt myself again
And he makes me want to hurt myself again

Traducción libre:

Pedaleando entre
las oscuras corrientes
Encontré una copia exacta,
una guía,
del placer en mí.
(Coro: Arremolinando lirios negros, totalmente maduros)
Un código secreto tallado.

Él ofrece
un apretón de manos
Torciendo
los cinco dedos
que forman un patrón
esperando algo que pueda encajar.

En la superficie, simplicidad.
Pero el hoyo más oscuro está en mí.
Es una poesía pagana.

Las señales de código Morse
Vibran en mí y me levantan
de mi hibernación.

En la superficie, simplicidad
Pero el hoyo más oscuro está en mi.
Es una poesía pagana.

Lo amo, lo amo
Esta vez
Voy a guardarme toda para mí
Y él hace que quiera dañarme a mi misma
Y él hace que quiera dañarme a mi misma, otra vez.


Y aquí una preciosa interpretación en el Royal Opera House:

jueves, mayo 22, 2008

Eva Cassidy - Songbird

Rebuscando un poco por mi colección de cederrones, para coger uno que me apeteciera ponerme mientras me daba una ducha, y habiendo descartado previamente una recopilación de rap, otra de flamenco y otra de Bob Marley, que viene a ser lo que me pongo últimamente, he visto el Time after time de Eva Cassidy. Aquí hay una interpretación en directo del clásico de Cindy Lauper. Que no le da mil vueltas, ni na.



Eva Cassidy sólo llegó a grabar versiones en estudio, y sólo llegó a editar un disco en vida, a medias con Chuck Brown. Mientras vivió, entre 1963 y 1996, no fue muy conocida: sólo años después de su muerte, después de que el álbum de recopilación (como todos los suyos, claro) Songbird fuera descubierto por la BBC, se empezó a gestar el negocio alrededor de su figura. Después de millones de discos vendidos, ya se han comprado derechos para hacer una película de su vida. Songbird, la canción, en directo:



Songbird es una canción original de Fleetwood Mac, a los cuales también les tengo respect, porque su álbum Rumours es muy bueno... pero parece que Eva fagocitara y asimilara la canción, y luego la regurgitara reconstruida, perfecta, dentro de su estilo. Songbird contiene una de las interpretaciones más famosas de Eva. Fields of Gold. De nuevo, dando una lección de lo que se puede hacer con una canción. Intentad escuchar luego la original de Sting, y... bueno, como decía el inmortal filósofo er Maki: "cuando te bebe un Moé Chandón, tampoco ej que note musho la diferensia con el cava... eso si, si vuelve a bebés cava, te sabe a meao".



Eva Cassidy también pintaba. De hecho, pensó que el dolor de cadera a raíz del cual se le diagnosticó un melanoma maligno que acabó con su vida, se debía a haber hecho ciertos esfuerzos pintando murales en mala postura en una escalera.

En fin, si te quieres reconciliar con la vida, Songbird es tu disco. Oh.

martes, mayo 06, 2008

NIna Simone - My baby just cares for me

Este vídeo de Nina Simone lo vi por primera vez de crianchón y lo recordaré siempre, es una maravilla.



Y en otra nota, aquí va esta otra, todo un himno:



Gracias a Dani por recordarme el vídeo, y a Acebes por retirarse de la política, porque mientras daban la noticia, sacaban a Acebes y a Zaplana andando juntos con el ritmo de My baby just cares for me como sólo dos grandes del humor podrían hacerlo, en las noticias de la 2, y de ahí ha venido todo esto.

domingo, mayo 04, 2008

Olor a tierra mojada

Una tímida lluvia acaricia Zaragoza. El olor de la tierra mojada se abre camino hacia las cavidades de mi tochanca, escucho el viento agitar las ramas de los árboles. Precisamente acabo de regar las plantas que hace unos días que están padeciendo, llorando por agua diría, si no la perdieran haciéndolo.
Las hojas en las ramas ya se hacen mayores e impiden ver la cancha de baloncesto que está enfrente de la ventana, unos metros más allá. Hoy no hay nadie jugando, y tampoco yo, que he salido a correr un poquito esta tarde para menear un poco el culo.
Un sorbito a este tinto de verano que anuncia lo que está por venir, y descubro que todo es poesía.

Marco Aurelio: Meditaciones

Llevo un tiempo leyendo las Meditaciones de Marco Aurelio, emperador romano donde los haya. Se tiene a Marco Aurelio, como a uno de los mejores emperadores que tuvo Roma, y uno de los grandes filósofos estoicos.

Compré este librito en la Librería Central de Zaragoza hace ya unos diez mesecillos o así... y entre tanto lo he ido cogiendo y dejando, como suelo hacer con todos los libros, sólo que éste por su naturaleza de pensamientos sueltos lo soporta muy bien.

Es como un libro de autoayuda de hace dos mil años, un compendio de pensamientos acerca de la condición humana.
El tipo habla de todo, lo explica todo y trata los fondos, las bases del ser humano individual y social. Las raíces.
Me gusta cómo habla de lo divino, de los dioses: parecido al azar en lo externo, y a la idea de "los dioses están dentro de cada uno". Vamos, que al final, la responsabilidad de uno está en uno y no delegando en los dioses más allá de lo que así les corresponde, que diría él.
En general me gusta casi todo, quizá el hombrecico a la hora de aplicar sus cosas fuera poco dado al placer, pero bueno, tampoco lo niega en tanto que "convenga a la naturaleza del hombre".
He seleccionado unas cuantas meditaciones del libro, mientras estoy viendo el partido de Rafa Nadal contra David Ferrer en la final del Conde de Godó de Barcelona desde el sofá. A ver quién es el guapo que se las lee todas... aunque yo os recomiendo el libro entero.

Libro II: 8
No es fácil ver a un hombre desdichado por no haberse detenido a pensar qué ocurre en el alma de otro. Pero quienes no siguen con atención los movimientos de su propia alma, fuerza es que sean desdichados.

II: 13
Nada más desventurado que el hombre que recorre en círculo todas las cosas y «que
indaga», dice, «las profundidades de la tierra», y que busca, mediante conjeturas, lo que ocurre en el alma del vecino, pero sin darse cuenta de que le basta estar junto a la única divinidad que reside en su interior y ser su sincero servidor. Y el culto que se le debe consiste en preservarla pura de pasión, de irreflexión y de disgusto contra lo que procede de los dioses y de los hombres. Porque lo que procede de los dioses es respetable por su excelencia, pero lo que procede de los hombres nos es querido por nuestro parentesco, y a veces, incluso, en cierto modo, inspira compasión, por su ignorancia de los bienes y de los males. No es menor esta mutilación que la que nos priva de distinguir lo blanco de lo negro.

III: 7

Nunca estimes como útil para ti lo que un día te forzará a transgredir el pacto, a renunciar al pudor, a odiar a alguien, a mostrarte receloso, a maldecir, a fingir, a desear algo que precisa paredes y cortinas. Porque la persona que prefiere, ante todo, su propia razón, su divinidad y los ritos del culto debido a la excelencia de ésta, no representa tragedias, no gime, no precisará soledad ni tampoco aglomeraciones de gente. Lo que es más importante: vivirá sin perseguir ni huir. Tanto si es mayor el intervalo de tiempo que va a vivir el cuerpo con el alma unido, como si es menor, no le importa en absoluto. Porque aun en el caso de precisar desprenderse de él, se irá tan resueltamente como si fuera a emprender cualquier otra de las tareas que pueden ejecutarse con discreción y decoro; tratando de evitar, en el curso de la vida entera, sólo eso, que su pensamiento se comporte de manera impropia de un ser dotado de inteligencia y sociable.

III: 12
Si ejecutas la tarea presente siguiendo la recta razón, diligentemente, con firmeza, con benevolencia y sin ninguna preocupación accesoria, antes bien, velas por la pureza de tu dios, como si fuera ya preciso restituirlo, si agregas esta condición de no esperar ni tampoco evitar nada, sino que te conformas con la actividad presente conforme a la naturaleza y con la verdad heroica en todo lo que digas y comentes, vivirás feliz. Pero es que no hay nadie que sea capaz de impedírtelo.

III: 14
No des mas vueltas ya, porque ni vas a leer tus memorias, ni tampoco las gestas de los romanos antiguos y griegos, ni las selecciones de escritos que reservabas para tu vejez. Apresúrate, pues, al fin, y renuncia a las vanas esperanzas y acude en tu propia ayuda, si es que algo de ti mismo te importa, mientras te queda esa posibilidad.

IV: 3

Buscan para sí retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también sueles anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más tonto, porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo. En ninguna parte un hombre se retira con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma; sobre todo aquel que posee en su interior tales bienes, que si se inclina hacia ellos, de inmediato consigue una tranquilidad total. Y denomino tranquilidad única y exclusivamente al buen orden. Concédete, pues, sin pausa, este retiro y rejuvenécete.
Sean breves y elementales los principios que, tan pronto los hayas localizado, te bastarán para recluirte en toda tu alma y para enviarte de nuevo, sin enojo, a aquellas cosas de la vida ante las que te retiras. Porque, ¿contra quién te enojas? ¿Contra la ruindad de los hombres? Reconsidera este juicio: los seres racionales han nacido el uno para el otro, la tolerancia es parte de la justicia, sus errores son involuntarios. Reconsidera también cuántos, declarados ya enemigos, sospechosos u odiosos, atravesados por la lanza, están tendidos, reducidos a ceniza.
Modérate de una vez. Pero, ¿estás molesto por el lote que se te asignó? Rememora la
disyuntiva «O providencia, o átomos», y gracias a cuántas pruebas se ha demostrado que el mundo es como una ciudad. Pero, ¿te apresarán todavía las cosas corporales? Date cuenta de que el pensamiento no se mezcla con el hálito vital que se mueve suave o violentamente, una vez que se ha recuperado y ha comprendido su peculiar poder, y finalmente ten presente cuanto has oído y aceptado respecto al pesar y al placer. ¿Acaso te arrastrará la vanagloria? Dirige tu mirada a la prontitud con que se olvida todo y al abismo del tiempo infinito por ambos lados, a la vaciedad del eco, a la versatilidad e irreflexión de los que dan la impresión de elogiarte, a la angostura del lugar en que se circunscribe la gloria. Porque la tierra entera es un punto y de ella, ¿cuánto ocupa el rinconcillo que habitamos? Y allí, ¿cuántos y qué clase de hombres te elogiarán? Te resta, pues, tenlo presente, el refugio que se halla en este diminuto campo de ti mismo. Y por encima de todo, no te atormentes ni te esfuerces en demasía; antes bien, sé hombre libre y mira las cosas como varón, como hombre, como ciudadano, como ser mortal. Y entre las máximas que tendrás a mano y hacia las que te inclinarás, figuren estas dos: una, que las cosas no alcanzan al alma, sino que se encuentran fuera, desprovistas de temblor, y las turbaciones surgen de la única opinión interior. Y la segunda, que todas esas cosas que estás viendo, pronto se transformarán y ya no existirán. Piensa también constantemente de cuántas transformaciones has sido ya por casualidad testigo. «El mundo, alteración; la vida, opinión».

IV: 7

Suprime la opinión: la posibilidad de sufrir daño queda suprimida. Suprime la posibilidad de sufrir daño: el daño queda suprimido.

IV: 12

Hay que tener siempre a punto estas dos disposiciones: una la de ejecutar exclusivamente aquello que la razón de tu potestad real y legislativa te sugiera para favorecer a los hombres; otra, la de cambiar de actitud, caso de que alguien se presente a corregirte y disuadirte de alguna de tus opiniones. Sin embargo, preciso es que esta nueva orientación tenga siempre su origen en cierta convicción de justicia o de interés a la comunidad y los motivos inductores deben tener exclusivamente tales características, no lo que parezca agradable o popular.

IV: 18
Cuánto tiempo libre gana el que no mira qué dijo, hizo o pensó el vecino, sino
exclusivamente qué hace él mismo, a fin de que su acción sea justa, santa o enteramente buena. No dirijas la mirada a negros caracteres, sino corre directo hacia la línea de meta, sin dar bandazos.

IV: 20

Por lo demás, todo lo que es bello en cierto modo, bello es por sí mismo, y termina en sí mismo sin considerar el elogio como parte de sí mismo. En consecuencia, ni se empeora ni se mejora el objeto que se alaba. Afirmo esto incluso tratándose de cosas que bastante comúnmente se denominan bellas, como, por ejemplo, los objetos materiales y los objetos fabricados. Lo que en verdad es realmente bello, ¿de qué tiene necesidad? No más que la ley, la verdad, la benevolencia o el pudor. ¿Cuál de estas cosas es bella por el hecho de ser alabada o se destruye por ser criticada? ¿Se deteriora la esmeralda porque no se la elogie? ¿Y qué decir del oro, del marfil, de la púrpura, de la lira, del puñal, de la florecilla, del arbusto?

IV: 24
«Haz pocas cosas - dice - si quieres estar de buen humor.» ¿No sería mejor
hacer lo necesario y todo cuanto prescribe, y de la manera que lo prescribe, la razón del ser sociable por naturaleza? Porque este procedimiento no sólo procura buena disposición de ánimo para obrar bien, sino también el optimismo que proviene de estar poco ocupado. Pues la mayor parte de las cosas que decimos y hacemos, al no ser necesarias, si se las suprimiese reportarían bastante más ocio y tranquilidad. En consecuencia, es preciso recapacitar personalmente en cada cosa: ¿No estará esto entre lo que no es necesario? Y no sólo es preciso eliminar las actividades innecesarias, sino incluso las imaginaciones. De esta manera, dejarán de acompañarlas actividades superfluas.

IV: 31
Ama, admite el pequeño oficio que aprendiste; y pasa el resto de tu vida como persona
que has confiado, con toda tu alma, todas tus cosas a los dioses, sin convertirte en tirano ni en esclavo de ningún hombre.

IV: 35
Todo es efímero, lo que recuerda y lo recordado.

IV: 37

Te vas a morir cualquier día sin ser todavía sencillo, imperturbable, recelando ser dañado desde fuera, sin ser propicio a todos, sin cifrar la sabiduría tan sólo en obrar justamente.

IV: 38

Mira a fondo sus principios rectores, y qué rehúyen y qué persiguen.

IV: 41

Eres un alma que sostiene un cadáver, como decía Epicteto.

V: 2
Qué fácil es rechazar y borrar toda figuración enojosa o foránea y estar al punto en una calma total.

V: 7

Plegaria de los atenienses: "Llueve, llueve, amado Zeus, en los labrados y llanuras de los atenienses." O no hay que rezar, o hacerlo así, con sencillez y libertad.

V: 17

Perseguir imposibles es propio de locos. Imposible es que los malos no hagan algo a su estilo.

V: 28
¿Te sientes molesto con el que huele a macho cabrío? ¿Te molestas con el hombre al que le huele el aliento? ¿Qué puede hacer? Así es su boca, así son sus axilas; es necesario que tal emanación salga de tales causas. «Pero el hombre tiene razón - dice - y puede comprender, si reflexiona, la razón de que moleste.» ¡Sea enhorabuena! Pues también tú tienes razón. Incita con tu disposición lógica su disposición lógica, hazle comprender, sugiérele. Pues si te atiende, le curarás y no hay necesidad de irritarse.
Ni actor trágico ni prostituta.

VI: 29
Es vergonzoso que en una vida en la que el cuerpo no se rinde, tu alma se rinda la primera.

VI: 30
Mira de no hacerte César, de no impregnarte de púrpura, porque suele ocurrir.
Mantente, por tanto, sencillo, bueno, puro, respetable, sin arrogancia, amigo de lo justo, piadoso, benévolo, afable, firme en el cumplimiento del deber. Lucha por conservarte tal cual la filosofía ha querido hacerte. Respeta a los dioses, ayuda a salvar a los hombres. Breve es la vida. El único fruto de la vida terrena es una piadosa disposición y actos útiles a la comunidad. En todo, procede como discípulo de Antonino; su constancia en obrar conforme a la razón, su ecuanimidad en todo, la serenidad de su rostro, la ausencia en él de vanagloria, su afán en lo referente a la comprensión de las cosas. Y recuerda cómo él no habría omitido absolutamente nada sin haberlo previamente examinado a fondo y sin haberlo comprendido con claridad; y cómo soportaba sin replicar a los que le censuraban injustamente; y cómo no tenía prisas por nada; y cómo no aceptaba las calumnias; y cómo era escrupuloso indagador de las costumbres y de los hechos; pero no era insolente, ni le atemorizaba el alboroto, ni era desconfiado, ni charlatán. Y cómo tenía bastante con poco, para su casa, por ejemplo, para su lecho, para su vestido, para su alimentación, para su servicio; y cómo era diligente y animoso; y capaz de aguantar en la misma tarea hasta el atardecer, gracias a su dieta frugal, sin tener necesidad de evacuar los residuos fuera de la hora acostumbrada; y su firmeza y uniformidad en la amistad; y su capacidad de soportar a los que se oponían sinceramente a sus opiniones y de alegrarse, si alguien le mostraba algo mejor; y cómo era respetuoso con los dioses sin superstición, para que así te sorprenda, como a él, la última hora con buena conciencia.

VI: 39
Acomódate a las cosas que te han cabido en suerte. Y a los hombres con los que te ha tocado vivir, ámalos, pero de verdad.

VI: 53

Acostúmbrate a estar bien atento a lo que dice otro, y en la medida de lo posible penetra en el alma del que te habla.

VII:3

Vana afición a la pompa, representaciones en escena, rebaños de ganado menor y mayor,
luchas con lanza, huesecillo arrojado a los perritos, migajas destinadas a los viveros de peces, fatigas y acarreos de las hormigas, idas y venidas de ratoncillos asustados, títeres movidos por hilos. Conviene, en efecto, presenciar esos espectáculos benévolamente y sin rebeldía, pero seguir y observar con atención que el mérito de cada uno es tanto mayor cuanto meritoria es la tarea objeto de sus afanes.

VII: 7

No sientas vergüenza de pedir ayuda. Pues está establecido que cumplas la tarea impuesta como un soldado en el asalto a una muralla. ¿Qué harías, pues, si, víctima de cojera, no pudieras tú sólo escalar hasta las almenas y, en cambio, te fuera eso posible con ayuda de otro?

VII: 12
Recto, no que te pongan recto.

VII: 57

Ama sólo lo que a ti te ocurre y ha sido tramado para ti. ¿Qué otra cosa hay más armoniosa?

VII: 69
La perfección moral consiste en esto: en pasar cada día como si fuera el último, sin convulsiones, sin entorpecimientos, sin hipocresías.

VIII: 27
Tres actitudes: una, con el vaso que te contiene, otra con la causa divina, a partir de la cual nos acontece todo a todos, y la tercera con los que conviven con uno.

VIII: 29
Borra las imaginaciones diciéndote a ti mismo de continuo: «Ahora de mí depende que no se ubique en esta alma ninguna perversidad, ni deseo, ni, en suma, ninguna turbación; sin embargo, contemplando todas las cosas tal como son, me sirvo de cada una de ellas de acuerdo con su mérito». Ten presente esta posibilidad acorde con tu naturaleza.

VIII: 33

Recibir sin orgullo, desprenderse sin apego.

VIII: 36

No te confunda la imaginación de la vida entera. No abarques en tu pensamiento qué tipo de fatigas y cuántas es verosímil que te sobrevengan; por el contrario, en cada una de las fatigas presentes, pregúntate: ¿Qué es lo intolerable y lo insoportable de esta acción? Sentirás vergüenza de confesarlo. Luego recuerda que ni el futuro ni el pasado te son gravosos, sino siempre el presente. Y éste se minimiza, en el caso de que lo delimites exclusivamente a sí mismo y refutes a tu inteligencia, si no es capaz de hacer frente a esta nimiedad.

VIII: 40
Si eliminas tu opinión acerca de lo que crees que te aflige, tú mismo te afirmas en la mayor seguridad. «¿Quién es tú mismo?». La razón. «Pero yo no soy razón». Sea. Por
consiguiente, no se aflija la razón. Y si alguna otra parte de ti se siente mal, opine ella en lo que le atañe.

VIII: 41

Un obstáculo a la sensación es un mal para la naturaleza animal; un obstáculo al instinto es igualmente un mal para la naturaleza animal. Existe además igualmente otro obstáculo y mal propio de la constitución vegetal. Así, pues, un obstáculo a la inteligencia es un mal para la naturaleza inteligente. Todas estas consideraciones aplícatelas a ti mismo. ¿Te embarga un pesar, un placer? La sensación lo verá. ¿Tuviste alguna dificultad cuando emprendiste instintivamente algo? Si lo emprendes sin una reserva mental, ya es un mal para ti, en tanto que ser racional. Pero si recobras la inteligencia, todavía no has sido dañado ni obstaculizado. Lo que es propio de la inteligencia sólo ella acostumbra a obstaculizarlo. Porque ni el fuego, ni el hierro, ni el tirano, ni la infamia, ni ninguna otra cosa la alcanzan. Cuando logra convertirse en «esfera redondeada», permanece.

VIII: 42
No merezco causarme aflicción, porque nunca a otro voluntariamente afligí.

VIII: 47

Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende. Pero si te aflige algo que radica en tu disposición, ¿quién te impide rectificar tu criterio? Y dé igual modo, si te afliges por no ejecutar esta acción que te parece sana, ¿Por qué no la pones en práctica en vez de afligirte? «Me lo dificulta un obstáculo superior». No te aflijas, pues, dado que no es tuya la culpa de que no lo ejecutes. «Mas no merezco vivir si no lo ejecuto». Vete, pues, de la vida apaciblemente, de la manera que muere el que cumple su cometido, indulgente con los que te ponen obstáculos.

VIII: 49
No te digas a ti mismo otra cosa que lo que te anuncian las primeras impresiones. Se te ha anunciado que un tal habla mal de ti. Esto se te ha anunciado. Pero no se te ha anunciado que has sufrido daño. Veo que mi hijito está enfermo. Lo veo. Pero que esté en peligro, no lo veo. Así pues, manténte siempre en las primeras impresiones, y nada añadas a tu interior y nada te sucederá. O mejor, añade como persona conocedora de cada una de las cosas que acontecen en el mundo.

VIII: 50

Amargo es el pepino. Tíralo. Hay zarzas en el camino. Desvíate. Basta con ello. No añadas: «¿Por qué sucede eso en el mundo?». Porque serás ridiculizado por el señor de la ciencia natural, como también lo serías por el carpintero y el zapatero si les condenaras por el hecho de que en sus talleres ves virutas y recortes de los materiales que trabajan. Y en verdad aquéllos al menos tienen dónde arrojarlos, pero la naturaleza universal nada tiene fuera; mas lo admirable de este arte estriba en que, habiéndose puesto límites a sí mismo, transforma en sí mismo todo lo que en su interior parece destruirse, envejecer y ser inútil, y que de nuevo hace brotar de esas mismas cosas otras nuevas, de manera que ni tiene necesidad de sustancias exteriores, ni precisa un lugar donde arrojar esos desperdicios podridos. Por consiguiente, se conforma con su propio lugar, con la materia que le pertenece y con su peculiar arte.

VIII: 51

Ni seas negligente en tus acciones, ni embrolles en tus conversaciones, ni en tus
imaginaciones andes sin rumbo, ni, en suma, constriñas tu alma o te disperses, ni en el transcurso de la vida estés excesivamente ocupado. Te matan, despedazan, persiguen con maldiciones. ¿Qué importa esto para que tu pensamiento permanezca puro, prudente, sensato, justo? Como si alguien al pasar junto a una fuente cristalina y dulce, la insultara; no por ello deja de brotar potable. Aunque se arroje fango, estiércol, muy pronto lo dispersará, se liberará de ellos y de ningún modo quedará teñida. ¿Cómo, pues, conseguirás tener una fuente perenne [y no un simple pozo]? Progresa en todo momento hacia la libertad con benevolencia, sencillez y modestia.

VIII: 52

El que no sabe lo que es el mundo, no sabe dónde está. Y el que no sabe para qué ha
nacido, tampoco sabe quién es él ni qué es el mundo. Y el que ha olvidado una sola cosa de esas, tampoco podría decir para qué ha nacido. ¿Quién, pues, te parece que es el que evita el elogio de los que aplauden..., los cuales ni conocen dónde están, ni quiénes son?

VIII: 59

Los hombres han nacido los unos para los otros, por tanto, enséñalos o sopórtalos.

IX: 26
Has soportado infinidad de males por no estar satisfecho con tu principio rector, que hace las cosas para las que has sido constituido. Pero ¡basta!

IX: 37

Basta de vida miserable, de murmuraciones, de astucias. ¿Por qué estás inquieto?, ¿Qué novedad hay en eso?, ¿Qué te subleva? ¿La causa? Examínala. ¿La materia? Examínala. Fuera de eso nada existe. Más, a partir de ahora, sea tu relación con los dioses de una vez más sencilla y mejor. Lo mismo da haber indagado eso durante cien años que durante tres.

IX: 41

Epicuro dice: «En el curso de mi enfermedad no tenía conversaciones acerca de mis
sufrimientos corporales, ni con mis visitantes, añade, tenía charlas de este tipo, sino que seguía ocupándome de los principios relativos a asuntos naturales, y, además de eso, de ver cómo la inteligencia, si bien participa de las conmociones que afectan a la carne, sigue imperturbable atendiendo a su propio bien; tampoco daba a los médicos, afirma, oportunidad de pavonearse de su aportación, sino que mi vida discurría feliz y noblemente.»
En consecuencia, procede igual que aquél, en la enfermedad, si enfermas, y en cualquier otra circunstancia. Porque el no apartarse de la filosofía en cualquier circunstancia que
sobrevenga, y el no chismorrear con el profano el estudioso de la naturaleza, es precepto común a toda escuela dedicarse únicamente a lo que ahora se está haciendo y al instrumento gracias al cual actúa.

X: 19
¡Cómo son cuando comen, duermen, copulan, evacuan, y en lo demás! Luego, ¡cómo son cuando se muestran altivos y orgullosos, o cuando se enfadan y, basándose en su superioridad, humillan. Poco ha eran esclavos de cuántos y por qué cosas. Y dentro de poco se encontrarán en circunstancias parecidas.

X: 22
O bien vives aquí, a lo que ya estás acostumbrado, o te alejas, que es lo que querías, o mueres, y has cumplido tu misión. Fuera de eso, nada más existe. Por consiguiente, ten buen ánimo.

X: 35

Es preciso que el ojo sano vea todo lo visible y no diga: «quiero que eso sea verde».
Porque esto es propio de un hombre aquejado de oftalmía. Y el oído y el olfato sanos deben estar dispuestos a percibir todo sonido y todo olor. Y el estómago sano debe comportarse igual respecto a todos los alimentos, como la muela con respecto a todas las cosas que le han sido dispuestas para moler. Por consiguiente, también la inteligencia sana debe estar dispuesta a afrontar todo lo que le sobrevenga. Y la que dice: «Sálvense mis hijos» o «Que todos alaben lo que yo haga» es un ojo que busca lo verde, o dientes que reclaman lo tierno.

X: 36
Nadie es tan afortunado que, en el momento de su muerte, no le acompañen ciertas
personas que acojan con gusto el funesto desenlace. Era diligente y sabio. En último término habrá alguno que diga para sí: «Al fin vamos a respirar, libres de este preceptor».
«Ciertamente, con ninguno de nosotros era severo, pero yo sentía que en secreto nos condenaba». Esto, en efecto, se dirá respecto al hombre diligente. Por lo que a nosotros se refiere, ¡cuántas y cuán diferentes razones existen por las cuales muchos desean verse libres de nosotros! Esta reflexión te harás al morir, y te irás de este mundo con ánimo bastante más plácido si te haces esas consideraciones: «Me alejo de una vida tal, que en el curso de ella mis propios colaboradores, por los que tanto luché, supliqué, sufrí desvelos, ellos mismos quieren retirarme, confiados en la posibilidad de obtener cierta comodidad con mi partida». ¿Por qué, pues, resistirse a una estancia más prolongada aquí? Mas no por eso te vayas con ánimo peor dispuesto con ellos; antes bien, conserva tu carácter propio, amistoso, benévolo, favorable, y no, al revés, como si fueras arrancado, sino que, del mismo modo que en una buena muerte el alma se desprende fácilmente del cuerpo, así también debe producirse tu alejamiento de éstos.

XI: 14

Despreciándose los unos a los otros, se gustan entre sí, y deseando superarse los unos a los otros se reconocen inferiores entre sí.

XI: 15

¡Cuán grosero y falso es el que dice: «He preferido comportarme honradamente contigo»! ¿Qué haces, hombre? No debe decirse de antemano eso. Ya se pondrá en evidencia. En tu rostro debe quedar grabado. Al punto tu voz emite tal sonido, al instante se refleja en tus ojos, al igual que en la mirada de sus amantes de inmediato todo lo descubre el enamorado. En suma, así debe ser el hombre sencillo y bueno; como el hombre que huele a macho cabrío, a fin de que el que lo encuentra, a la vez que se acerca, lo perciba, tanto si quiere como si no quiere. Pero la afectación de la simplicidad es un arma de doble filo. Nada es más abominable que la amistad del lobo. Por encima de todo evita eso. El hombre bueno, sencillo y benévolo tiene estas cualidades en los ojos y no se le ocultan.

XII: 6
Acostúmbrate a todo, incluso a cuantas cosas no te merecen confianza, porque también la mano izquierda para las demás acciones, debido a su falta de costumbre, es inútil, y, sin embargo, sostiene con más poder las riendas que la derecha, pues a este menester está habituada.

XII: 14
O bien una necesidad del destino y un orden inviolable, o bien una providencia aplacable, o un caos fortuito, sin dirección. Si, pues, se trata de una necesidad inviolable, ¿a qué ofreces resistencia? Y si una providencia que acepta ser aplacada, hazte a ti mismo merecedor del socorro divino. Y si un caos sin guía, confórmate, porque en medio de un oleaje de tal índole dispones en tu interior de una inteligencia guía. Aunque el oleaje te arrastre, arrastre tu carne, tu hálito vital, y lo demás, porque no arrastrará tu inteligencia.

XII: 17

Si no conviene, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas. Pues tu impulso debe ser siempre equilibrado.

XII: 31

¿Qué pretendes? ¿Seguir viviendo? ¿Percibir las sensaciones, los instintos? ¿Crecer?
¿Cesar de nuevo? ¿Utilizar la palabra? ¿Pensar? ¿Qué cosa entre esas te parece que vale la pena echar de menos? Y si cada una de éstas te parece bien despreciable, inclínate finalmente a ser sumiso a la razón y a Dios. Pero se oponen el honrar estas cosas y enojarse por el hecho de que con la muerte se nos privará de estas mismas facultades.