lunes, octubre 25, 2010

Cambio de ministros zapateril - Octubre 2010

Lo que más me molesta del reciente juego de las sillas ministerial, es que Leire Pajín tenga competencias. Es una persona que, a mi entender, compensa su incompetencia con una demagogia insultante, una agresividad innecesaria y una ambición desmedida. Debe ser bastante inteligente en lo político, en los tejemanejes, pero hasta ahí. La gente así sirve a los gobiernos como perros de presa, para cuando hace falta morder a la oposición, y mantenerlos en la jaula en el tiempo tranquilo. Cuando la gente se cansa de ellos, cuando se desgastan, los relevas. Pero más allá de ahí, no tienen un gran valor para el ciudadano. Lo malo es que este hecho demuestra que Pajín tiene un peso específico dentro del partido, y será difícil quitársela de en medio. En fin, a ver cómo se desenvuelve la señora.

En general, el cambio demuestra que, políticamente, Zapatero sabe lo que hace y lo que tiene que hacer, y no le tiembla la mano. Llegan los tiempos duros: hay que deshacerse de la morralla y tranquilizar a la gente, pero a tiempo, para que no estén demasiado desgastados para cuando lleguen las elecciones. Para eso nos quitamos a las ministras(y ministerios) dudosas(Aído, Corredor), traemos a hombres de la vieja guardia y en general, personas con imagen seria, que sonríen poco (con la excepción de Trini, que sustituye a un aplatanado Moratinos). Conexión con las bases naturales de su electorado: los sindicatos(Gómez), incorporación de personas con imagen política lo mejor valorada posible, con experiencia y poco o nada magullados políticamente (Aguilar, Iglesias, Jáuregui). Parlamentarios experimentados, buenos fajadores. Cambios que la sociedad, en general, demandaba.

Y mención especial a la mano derecha, Rubalcaba. El mejor valorado de los grandes nombres del PSOE, trabajador leal, con mucho tacto y de un discurso medido: diplomático cuando debe, agresivo cuando quiere. La verdad, no interpreto en clave de sucesión este movimiento para estas elecciones, salvo en el caso en que ZP pierda las elecciones y le toque almuniar unos años por defecto. Simplemente, es el mejor hombre que hay en el partido en política interior y gestión del partido, posiblemente el único que podría conseguir un milagro en las elecciones próximas. En cualquier caso, le viene bien: no saldrá dañado si ZP pierde (era su culpa) y muy reforzado si obtiene un buen resultado (artífice de la victoria del candidato).

En general es un mejor gobierno a mi entender, salvo excepciones. Llega la hora de la verdad y hay que sacar los ases de la manga.

No hay comentarios: