miércoles, febrero 06, 2013

Tu plato favorito

- "¡Hola! ¿Ya estás aquí? He cocinado tu plato favorito."

¿Cuántas veces hemos escuchado esta ingenua soplapollez, manida frase, vacía apostilla en una pantalla? Y sin embargo la siguen diciendo.

Cuando tu madre, o tu mujer, o tu marido, o quienquiera que te quiera, cocina para ti tu plato favorito, no te dice "tu plato favorito". Ambos sabéis cuál es tu plato favorito.

- "He cocinado lentejas".

Ah, pero hay que decirle al espectador que existe cierta complicidad entre ambas personas para que uno le cocine al otro su plato favorito, y que el obsequiado tiene tan mala memoria que el cocinero tiene que recordárselo cada vez.

- "¿A qué huele? ¡Huele a pollo asado!"
- "¡Sorpresa: albóndigas!"
- "No sé si la lasaña vegetal que te he hecho será la mejor que has probado, pero..."
- "En el horno te esperan unos canelones de mierda y carne humana para chuparse los dedos".

Pues no. En Mujeres Desesperadas, todavía se usan las viejas fórmulas que les encantan a las personas que aman el status quo. Series de amas de casa para amas de casa, que se dicen progresistas porque siguen el libreto, amas de casa que no quieren revolución y les dicen a sus hijos que "no se señalen". Amas de casa en sillas de dirección. Desesperadas por falta de sexo y sentido de la ficción.

EDIT: Visto también en El Mentalista. Mal. ¿Pero es que los guionistas de series de TV en los USA no leen este blog, o qué?

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